lunes, 30 de abril de 2012

Macri compró los mismos subtes un 48 % más barato que los que compró el Gobierno Nacional - via PdEqdigital.com



Ya debería estar un juez iniciando una causa de oficio para establecer como pudo salir un 48% más caro comprar coches cuasi idénticos con una diferencia de 3 millones 200 mil pesos de diferencia en cada unidad. La diferencia es tan grande que solo cabe suponer dos cosas. O una gran desidia negociadora de los valores, o bien coimas, sobornos o como se lo quiera llamar.
Alguien debería dar una explicación, incluso en el país de origen de los subtes, porque. Quizás los lectores piensen que lo que pasa es que los subtes adquiridos por Macri son chinos y los adquiridos por el Gobierno Nacional son de otra nacionalidad con la mano de obra más cara. Pero es exactamente al revés. Macri los compró en Brasil y el Gobierno Nacional los compró en China y, a tres millones doscientos mil pesos de diferencia por unidad, multiplicado por las 45 unidades que compró el Gobierno Nacional, la diferencia se estira a 144 millones.

Lo cierto es que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires adquirió en las últimas horas 120 nuevos coches para línea H y pagó $6,6 millones por cada uno. Dos semanas atrás, el Gobierno nacional presentó los coches de la línea A, que costaron un 48% más.
Así, en medio de las críticas y acusaciones que se cruzan los funcionarios locales y nacionales y la nebulosa legal que rodea al servicio de los subterráneos, el gobierno porteño de Mauricio Macri concretó una jugada económica que dejó muy mal parada a la administración kirchnerista ya que
Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) – la empresa local que tiene a su cargo las obras de ampliación de la red – cerró en las últimas horas la compra de 120 nuevos coches de pasajeros para la línea H a un precio por vehículo de $ 6,6 millones.
Ese valor unitario contrasta de manera significativa con lo que acordó pagar recientemente la Nación por unos coches de similares características. Hace dos semanas, al presentar los primeros 10 coches de un total de 45 para la línea A que fueron adquiridos en China, el secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos reconoció que cada uno de esos vagones le costarán al país $ 9,8 millones, es decir un 48% más que el precio obtenido por Macri.
Las formaciones ferroviarias que adquirió SBASE corresponden al plan de inversiones de ampliación de la línea H que lleva adelante la Ciudad. Tras haber adjudicado en el segundo semestre de 2011 la construcción de seis nuevas estaciones a un consorcio liderado por Techint, el gobierno porteño resolvió ahora aceptar la propuesta elevada por Alstom Brasil para la provisión de 120 coches destinados a la línea H.
De acuerdo con los datos, la adjudicación que aprobó el titular de SBASE Juan Pablo Piccardo comprende una inversión total – con IVA incluido – de $ 800 millones.
El plazo de entrega será de 37 meses y los coches contarán con aire acondicionando, cámaras de seguridad, suspensiones neumáticas y “cajas negras” para registrar todas las acciones y movimientos del tren.
Con estas unidades (120)- -cuyas cajas estarán fabricadas con acero inoxidable--, la Ciudad prevé armar formaciones de 6 coches para reducir la frecuencia en las horas pico de la línea H de 6 a 3 minutos.
En tanto, los coches chinos que compró la Nación (47) y que según Ramos implicarán una inversión total de US$ 100 millones, están programados para ser utilizados en la línea A, la más antigua de la red que aún tiene en servicio vehículos de madera próximos a cumplir 100 años.
Los primeros 10 coches de los 45 que fueron fabricados por CRC (Changchun Railway Company), que algunos llaman con ironía “ChangChullo Railway Company, desembarcaron en Dock Sud en la segunda semana de abril . En este caso, las formaciones son de cinco coches y cuentan con aire acondicionado, circuito cerrado de vigilancia y una capacidad de transporte, entre sentados y parados, de 172 pasajeros por vehículo.
Según indicaron los funcionarios nacionales, las siete formaciones que completan el total el parque adquirido al fabricante chino llegarían al país en los últimos meses de 2012.
Los $ 3,2 millones menos que pagará la Ciudad respecto a lo que abonará la Nación por cada coche de subte no sólo incorpora un nuevo elemento a la polémica planteada por el traspaso del servicio, sino que además pone en duda las supuestas ventajas que tendrían los acuerdos crediticios y las compras directas que la administración kirchneristas ha suscripto con el gobierno y empresas de China.
Para defender esos acuerdos, las autoridades nacionales siempre hicieron hincapié en que la financiación china cubría el 85% de los contratos. Pero a juzgar por los números de los subtes, ese “beneficio” ha quedado prácticamente diluido en los precios finales que deberá abonar el país.

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